san sebastià
Protector contra la peste

San Sebastián fue por excelencia el santo más invocado para que protegiera a los pueblos de epidemias, especialmente de la peste. El culto a San Sebastián como protector contra la peste data de muy antiguo. En el año 680, la ciudad de Roma estaba infectada de esta epidemia y los ciudadanos construyeron un altar con la imagen del santo en la basílica de San Pedro. La gente fue a invocarle y, según se dice, la peste cesó de inmediato. Este hecho se divulgó rápidamente por todo el mundo y desde entonces fue invocado en todas partes. También recibieron la ayuda del santo ciudades tan importantes como Milán (1575) y Lisboa (1599). En España son innumerables las ermitas y capillas dedicadas en su honor y muchos templos parroquiales tienen una imagen o un altar de San Sebastián. En la diócesis de Girona hay 17 ermitas o capillas dedicados a él en las siguientes poblaciones: Bescanó, Cadaqués, Caldes de Malavella, Camallera, Capmany, Cistella, Corçà, Figueres, Maçanet de Cabrenys, Peralada, les Preses, Sant Feliu de Pallerols, Santa Coloma de Farners, la Selva de Mar, Terrades, Sant Sebastià de la Guarda (Palafrugell), y Sant Sebastià de la Guarda (Sant Miquel de Fluvià). Fue habitual en el siglos del XV al XVII, que muchas poblaciones afectadas por la peste en España se ampararan a San Sebastián y realizaran un Voto (promesa) si el santo los liberaba de dicha epidemia. Es por este motivo que el día de San Sebastián (20 enero) se celebran en muchas localidades oficios religiosos para agradecer al santo su intercesión ante Dios.Es patron de palma porque dicen que le rezaban apareció su brazo y la peste cezó